«Viajar es añadir vida a la vida»… siempre nos gustó esta frase, hemos viajado siempre todo lo que pudimos y cuando tuvimos hijos nuestra primera decisión fue seguir viajando, coleccionando momentos felices y recuerdos imborrables, ahora con nuestros peques.
También tuvimos claro enseguida que teníamos que cambiar nuestra forma de viajar: estábamos acostumbrados a planificar poco, coger la moto y ver un poco sobre la marcha dónde pararnos, ir construyendo el viaje a cada paso… y con niños de todo eso te tienes que olvidar, por lo menos mientras son pequeños. Ahora que han crecido un poco y tenemos bastante práctica te queremos contar cómo hemos pasado de viajar en pareja a viajar con niños por si te encuentras en la misma situación y nuestra experiencia te puede resultar útil.
Claves para seguir viajando después de tener hijos
Cómo pasar de los viajes en moto en pareja a los viajes familiares en coche
Si como a nosotros te gusta viajar por carretera, lo primero es adaptar tu vehículo a la nueva dimensión familiar. Así que una de las primeras decisiones que tomamos fue vender la moto porque ya no nos resultaba práctica. La vendimos en compramostumoto.es y tras despedirnos de ella nos dispusimos a comprar un coche familiar. Después de pensarlo mucho nos decidimos por un SUV, que tiene capacidad para una familia pero al mismo tiempo resulta juvenil.
Os tenemos que confesar que al principio sí echamos de menos las ventajas de la moto: poder parar en cualquier lugar, la sensación de libertad… hemos sido moteros toda la vida (y lo seguiremos siendo en el futuro, porque cuando los peques crezcan retomaremos nuestros viajes moteros), pero… ¡la familia manda!
Y también, para qué negarlo, hay que ver los puntos positivos de los viajes familiares en coche, sobre todo cuando viajas con niños pequeños: Viajar en coche permite manejar los tiempos de la familia sin prisas, pararse cuando tenemos ganas o lo necesitamos, y tener un espacio -el coche mismo- preparado para cubrir todas las necesidades de los peques.
Te recomendamos hacer tramos cortos, ir parando para que los niños bajen un poco del coche, tomen aire, coman algo, etc. También es muy útil prepararnos con juegos y actividades para hacer en el coche, que los peques vayan cómodos y tengan a mano todo lo que puedan necesitar.
Escoger una meta para toda la familia
Si cuando viajábamos en pareja buscábamos un cierto tipo de destinos como por ejemplo ciudades de arte, o aventuras en la naturaleza, pues no es necesario renunciar del todo a ello pero lo que sí tenemos que hacer es pensar en las necesidades de todos: si escogemos unas vacaciones en contacto con la naturaleza, averiguar si se pueden hacer excursiones aptas para la edad de los peques; si elegimos una ciudad, informarnos sobre los parques, espectáculos, museos para niños que ofrecen actividades familiares, etc…
Cuando los niños eran pequeños nos concentrábamos más en asegurarnos de que pudiéramos parar a descansar, darles de comer y cambiar pañales, o saber si en la actividad que haríamos convenía más llevar el cochecito o la mochila portabebés. Cuando fueron creciendo comenzamos a involucrarlos en la planificación de los viajes, escogiendo juntos planes que nos interesaran a todos, o alternando un día algo que le gusta a ellos con otro en el que haremos algo que le gusta a mamá y papá.
Elegir el alojamiento familiar
Una vez que escogimos nuestro destino, llega la hora de elegir el hotel. Atrás dejamos la época en que parábamos en hosteles juveniles con baño compartido o en tienda de campaña… claro que la acampada sigue siendo una buena opción, pero en campings con actividades familiares para que los peques puedan jugar con otros niños. En nuestro primer viaje familiar por ejemplo, para estar cómodos y tranquilos en nuestra primera experiencia viajando con un bebé, nos dispusimos a encontrar los mejores hoteles para niños, aquellos que nos permitieran disfrutar del viaje y relajarnos, porque lo que más necesitábamos en ese momento era descanso y calma.
Dependiendo de la edad de los niños y del tipo de destino que escojáis, seguramente encontraréis la opción más indicada.
No dejes de explorar el mundo
El último consejo que nos gustaría darte es que no renuncies del todo a tu modo de viajar y ver el mundo, simplemente adáptalo a la familia que ahora sois. Te ponemos un ejemplo: nosotros decidimos vender la moto online y optar por un coche familiar, pero seguimos alternando vacaciones en las que salimos al camino a disfrutar del viaje y no solo de la meta, con otras más organizadas en donde escogemos un destino fijo y lo exploramos al máximo.
El truco está en pensar en lo que necesitamos como familia, y organizar lo que haga falta para poder llevarlo a cabo.