¿Desde cuándo podemos disfrutar de la naturaleza con nuestros hijos? Esta es una de las preguntas más comunes que se suelen realizar las personas, especialmente aquellas que son amantes del senderismo, una actividad que ofrece grandes beneficios físicos, mentales y espirituales.
Pues bien, afortunadamente, no existe una edad precisa para disfrutar del campo y la montaña con los más pequeños del hogar. Sin embargo, es importante tener en cuenta que según sean las experiencias previas de los pequeños, será su adaptación al medio natural. Esto quiere decir que, si deseas que disfruten al máximo la naturaleza, debes relacionarlos con ella desde sus primeros meses de vida.
A continuación, te ofrecemos algunos consejos sobre cómo hacer senderismo con niños según sea su edad:
De 0 a 9 meses
Desde el momento en que la madre se encuentra con salud tras el parto, puede realizar pequeños paseos con su bebé en la naturaleza. Cuando de senderismo se trata, es importante contar con una mochila portabebés frontal (modelo canguro) con sujeción lumbar o, en su defecto, un carrito cuyas ruedas sean aptas para vías verdes y senderos rústicos. Se debe optar por ropa bebé que sea cómoda y cubra todo el cuerpo del pequeño, de esta manera, se evitarán picaduras de insectos. En las paradas, se debe sacar al niño de la mochila o carrito para que este descubra los sonidos, olores y colores propios de la naturaleza.
De 9 a 18 meses
A partir de los 9 meses el bebé debe viajar en una mochila portabebés trasera, es decir, en la espalda de sus padres. En las paradas, el pequeño se colocará sobre el suelo para que se recueste, gatee, siente o camine. La idea de esto es que explore por sí mismo el entorno, siempre que el terreno lo permita. Los paseos pueden ser más largos y por senderos de dificultad media. Es importante abrigar bien al bebé, colocarle protector solar y repelente de insectos.
De 18 a 24 meses
A esta edad, el pequeño ya podrá caminar por sí mismo y seguramente querrá hacer las caminatas sin ayuda, para prevenir accidentes, se debe quitar del camino cualquier obstáculo que pueda ocasionar una caída. Se debe tener especial cuidado con la hidratación del pequeño durante el paseo y su vestimenta, hay que optar por ropa bebe que sea resistente al roce con el suelo y según sea la temporada, deberá ser de tejido.
De 2 a 6 años
Los niños de entre 2 y 6 años de edad, ya pueden disfrutar al máximo del senderismo, pues su equilibrio y motricidad son mejores. El pequeño podrá hacer caminatas de hasta 5 km y el resto del recorrido descansar en la mochila portabebés. Se recomienda ir por senderos de dificultad baja con poco desnivel, para que el niño no se agote en exceso o en poco tiempo.
De 6 a 12 años
Ya no necesitan ayuda, los niños podrán hacer las rutas completas por sí mismos guiados por un adulto, cargar su propia mochila, seguir mapas e identificar las mejores rutas. A esta edad, se aconseja realizar recorridos que no superen los 10 km en terrenos con desnivel de máximo 500 m.