Es innegable que en España hay multitud de destinos aptos para disfrutar de unas buenas vacaciones en familia. Sin embargo, cruzando la frontera e incluso haciendo acto de presencia en otros continentes, las posibilidades pasan a ser mucho más numerosas. Hoy hablaremos de una de las más exitosas de los últimos tiempos: la ruta 66.
Efectivamente, nos referimos a la primera carretera que se asfaltó en los Estados Unidos. No sorprende que se requiriese más de una década para completar el proceso, puesto que el trayecto abarca una considerable cantidad de kilómetros: 3.940 en total.
Recorrerlos en compañía de tus seres queridos es una experiencia inolvidable. Eso sí, para que el resultado sea inmejorable en todos los sentidos, es fundamental que pongas en práctica las claves que describiremos a continuación.
Contrata un seguro de viaje
Lo primero que tienes que hacer es contratar un seguro de viaje a Estados Unidos. Si visitas otros países ya de por sí es algo muy recomendable, pero en caso de decantarte por EEUU, independientemente de si exploras con tus hijos la ruta 66 o cualquier otro lugar, pasa a ser imprescindible. Y no es para menos, puesto que la sanidad es privada.
Si bien es cierto que la ruta 66 se caracteriza por ser muy segura, nada puede evitar al 100% el hecho de acabar sufriendo algún incidente o una enfermedad que acarree hospitalización, medicación, etcétera. Las probabilidades no son elevadas, pero ¿qué pasa si sucede? El desembolso a efectuar sería estratosférico.
La situación cambia radicalmente disponiendo de un seguro de viaje a Estados Unidos que se haga cargo de los gastos. Antes de contratarlo, cerciórate de que sus coberturas son buenas para recorrer la ruta 66 un par de adultos junto a uno o más menores de edad.
Elige un vehículo espacioso, seguro y eficiente
Ahora que hemos hecho referencia al grueso del núcleo familiar, llega el momento de profundizar en la cantidad de miembros que viajarán. Supongamos que se trata de una familia de cuatro personas: la mamá, el papá y dos niños pequeños. Si al espacio que ya de por sí ocupan sumamos el del equipaje, los desplazamientos pueden convertirse en algo realmente incómodo. Es por este motivo que se requiere un vehículo lo más espacioso posible.
Afortunadamente, en los Estados Unidos hay una enorme cantidad de empresas que ofrecen un servicio de alquiler no solo de coches, sino también de furgonetas. Las camperizadas son las que mayor éxito están cosechando últimamente, puesto que en ellas es posible pernoctar, cocinar, hacer las necesidades básicas y mucho más.
Como es de esperar, el gasto para disponer de una furgoneta camperizada es notablemente superior al que exige un coche. ¿Significa esto que dispondréis de poco espacio si recurrís a esta última opción? En absoluto, puesto que hay SUVs, pick-ups, monovolúmenes y otros modelos que destacan precisamente por disponer de un enorme maletero, así como de unas plazas traseras generosas a más no poder en lo que respecta al espacio disponible.
Más allá del espacio, conviene asegurarse de que el vehículo elegido, indistintamente de si es una furgoneta o un coche, presume de un alto nivel de seguridad. No te fijes solamente en las medidas de seguridad activa, sino también en las que hacen referencia a la pasiva. Gracias a ello, los peques viajarán extremadamente seguros.
La eficiencia es otro factor a valorar. Y es que como hemos dicho antes, la ruta 66 abarca una ingente cantidad de kilómetros. Recorrerlos con un vehículo que consume pocos litros a los 100 se traducirá en un menor impacto a nivel económico y medioambiental.
Planifica bien las paradas y los lugares a visitar
Son cuantiosos los estados por los que discurre la ruta 66. Algunos de ellos son tan atractivos como California, Nuevo México, Arizona y Oklahoma. Abarcarlos todos en una sola visita es prácticamente imposible, por lo que te sugerimos hacer una planificación exhaustiva antes de emprender el viaje.
Dejarse llevar es una opción muy a tener en cuenta al realizar otros tipos de viajes, pero haciendo la ruta 66 en familia, es preferible tenerlo todo programado para aprovechar al cien por cien el tiempo que permaneceréis circulando por la carretera y aquel en el que estaréis parados.
Detener la marcha es algo que se efectúa por dos motivos: descansar o visitar algún lugar. En ambos casos, es esencial que antes de emprender el viaje sepáis con exactitud cuáles son los mejores sitios.
Es importantísimo que paréis cada no muchas horas para que el conductor disfrute de un merecido descanso y permanezca más atento a los imprevistos que pueden suceder al circular tantísimos kilómetros. A ser posible, túrnate con el otro adulto para que ambos estéis alerta y con la capacidad de reflejos al máximo, logrando así que en caso de tener que realizar una maniobra complicada pueda ser llevada a cabo bajo condiciones óptimas de seguridad.